3 de Noviembre, 2009
La Portada del Doom
Publicado por: Carlos
La noticia recorría los principales blogs del mundo: “El tipo de la portada del Doom ha muerto”. Un hito importante en su carrera, muy significativo para alguien que tiene una exposición permanente en el Smithsonian de Nueva York.
El 11 de Octubre de este año nos dejaba uno de los ilustradores que más impacto han tenido en la industria del videojuego, con el permiso de Bob Wakelin (que casi firma la época del Spectrum él solo), Azpiri (representante del software español por excelencia) y otros. Un infarto al corazón le ingresó en un hospital en el que ya no recobraría la consciencia, falleciendo al fin a la edad de 73 años.
Ese era el final de una vida dedicada al arte en diferentes medios, pero si nos detenemos a mitad de la carrera del artista norteamericano y nos ponemos en el año 1992, nos encontramos a un entusiasta Don Ivan Punchatz hablando con un jovencísimo John Carmack. El brillante programador quería que Don elaborase un presupuesto de portada para su próximo juego, Doom. El artista ya contaba con bastante prestigio por sus trabajos en Playboy, National Geographic, Boys Life, y Penthouse, así que cuando el artista expresó el alcance de sus honorarios, la gente de Id Software tuvo que poner las cartas sobre la mesa: “Podemos pagar la mitad de esa cifra, o podemos ofrecerte un porcentaje de las ventas del juego”. Hay que pensar que en 1992, Id Software era todavía una empresa incipiente.
Don no sabía mucho de ese nuevo mercado y desde luego, tenía sus propias facturas que pagar, así que cogió el dinero que le ofrecían y se puso manos a la obra. Concibió así no sólo una portada icónica de una subcultura de juegos de acción que, de repente, llegaba a la edad adulta (¡sierras mecánicas para cortar enemigos!), sino el famoso, emblemático y genial logotipo que ha alimentado la serie hasta hoy: el logo de Doom. “¿Quién iba a pensar que un juego de ordenador llamado DOOM iba a vender tantos megamillones de dólares?”, diría años después entre risas.
Ninguna de las portadas posteriores tendrían la fuerza de la mítica portada del Doom original. No desde luego la portada de Doom 3, aunque el trabajo de Gerald Brom en Doom 2 tenía cierto encanto.
También es curioso lo mucho que se parece, conceptualmente, la portada del máximo competidor del juego por aquella época: Duke Nukem 3D. Los colores, la distribución de elementos… todo parecía indicar una competición total hacia la obra magna de Id Software por parte de 3D Realms.
En España, Doom empezó a distribuirse en disquetes de portada que venían gratuitos con las revistas, ya que Internet (¡la súper autopista de la información!) todavía era algo bastante desconocido y no había forma de echarle mano. La portada era algo que apenas vislumbramos en las pegatinas de aquellos disquetes. Esa versión shareware tenía un buen número de niveles que disfrutar y quizá por eso el juego nunca se distribuyó de manera oficial en nuestro país… los niveles originales de Doom no llegaron hasta que Doom 2 fue distribuido y vendido (con gran éxito por cierto), y venían en un pack llamado The Ultimate Doom con un episodio completo nuevo: Thy Flesh Consumed.
Recuerdo que la caja era de cartón fuerte con un manualillo que aprobaba por los pelos. La portada, sin embargo, era del todo horrorosa. Nunca entendí el por qué de la elección de aquella edición cuando podían haber cogido el trabajo original de Don Ivan Punchatz – aunque seguramente era un intento de parecer posterior a Doom 2, y no anterior como de hecho era.
La portada buena, la que ha motivado escribir este artículo-homenaje, encierra además un testimonio que a muchos se le habrá pasado por alto. En la parte de atrás de la composición hay un marine corriendo hacia el protagonista. Lo dijo Jay Wilbur en una ocasión: fue un añadido de última hora para reflejar un cambio en el juego que casi se queda fuera: el modo multijugador. Como siempre, lo incorporó John Carmack en unas sesiones rápidas de programación, y cuando John Romero lo probó dijo: “Lo TENEMOS… ESTO ES”. Y no le faltaba razón. Tan importante era que a Punchatz se le pidió que la portada incorporara de alguna forma esa importante faceta del juego, y aquella fue la solución menos costosa.
No hay mucho más que rascar. Para terminar, os dejamos con la portada en cuestión (pulsar para ampliar). Casi podemos escuchar el famoso soniquete MIDI del Doom original cuando la miramos… esta portada, que tanta gente se llevó al infierno.