19 de Octubre, 2009
Lo que da de sí La Balada de Tony Gay, el DLC de GTA IV
Publicado por: Carlos
La tercera expansión de GTA está en boca de todos, pero ¿qué incluye realmente?
Cuando anunciaron La Balada de Tony Gay, lo cierto es no teníamos ni idea de cómo sería la cosa. Colores fucsia fosforito, bolas de colores, ambientación discoteca en los 80, ¿de qué iba todo eso? Recordé aquella misión en la que Nico Bellic se echa un amigo gay y el juego cambia totalmente de tono añadiendo unos toques de humor que rompían con la trama de la historia; ¿quién no recuerda aquella persecución en una vespino por Middle Park, del todo patética para lo que estábamos acostumbrados?
Parece que Tony Gay va a ser algo muy diferente a la primera impresión que nos habíamos hecho. Los medios que han podido probarlo están todos entusiasmados, y el consenso general es que Tony Gay es lo que debería haber sido GTA IV desde el principio. La gente echaba de menos el tener cosas que hacer aparte de la trama original al más puro estilo San Andreas. El poder desarrollar y personalizar tu personaje, entre otras cosas incluyendo (aunque parezca una trivialidad) el poder tirarse en paracaídas.
Parece que Tony Gay corrige todo eso.
La historia de un solo jugador nos habla de Luis López, mano derecha de Tony Prince, quien regenta dos de los clubes más prósperos de la ciudad: Maisonette y Hercules. Nuestra misión será asegurarnos que todo funciona correctamente, y si tiene lugar alguna actividad oscura, nuestro trabajo será meterlo todo bajo la alfombra: traficantes de droga, pervertidos, degenerados, lacras sociales… está todo ahí. En ocasiones, nuestro trabajo será escoltar a alguna celebridad, ocultarlo de los papparazzi, distribuir droga entre las bandas de artistas que vengan a tocar a los clubes, etc.
Como resultado de todo esto, Gay Tony añade un buen montón de actividades a desarrollar. Bailar, por ejemplo, abre un completo minijuego donde podemos acabar pasando a mayores con alguna guapa bailarina que nos guste (recordemos que es un juego para mayores de 18 años). Beber, que era una de las pocas tareas a realizar en el GTA IV original, se ha extendido mucho… emborrachándonos poco a poco a medida que bebemos una, dos, cuatro copas… y si nos pasamos, perderemos el conocimiento y nos despertaremos en algún lugar de Liberty City, sin recordar nada de lo ocurrido.
El multijugador nos dejará ahora explorar nuevos lugares, la mayoría confinados a espacios cerrados como los tradicionales deathmatch, en claro contrapunto a las partidas multijugador tradicionales de GTA: CC Plaza, Meadow Hills, Firefly Island, Alderney Building Site, Varsity Heights, Factory, Construction, Acter Power Station, Pier 45, Castle Gardens Park, Boat House, Easton Subway, Warehouse, Hospital, Waste, Trespass, el Museo y la lista sigue un buen rato. Esto, junto con las nuevas que incluyen una escopeta de cañones recortados explosiva, una .44, un rifle avanzado francotirador, bombas lapa y paracaídas, parece prometer una renovada experiencia de juego LIVE.
Hay más cosas: un espectacular helicóptero con una cadencia de fuego de lo más vistosa, un vehículo blindado APC con el que volver loca a la policía, y modos multijugador donde los paracaídas cobran una importancia tremenda. Pero son 1.600 puntos, eso sí, lo que tendremos que invertir para adquirir Tony Gay en nuestras Xbox el 29 de Octubre, así que yo esperaría a leer los primeros comentarios de los compradores más impulsivos.