18 de noviembre, 2010
Los plataformas de Bernie (1ª parte): A Game with a Kitty
Publicado por: Ruber Eaglenest
Etiquetas: Bernie, darkside adventures, gratis, Indie
Prepárate para encarnar a Kitty, el gato bufón, algo gordo y lento de mente, en este pequeño aunque pulido y excepcional plataformas, de un humor algo cruel con el protagonista.
Bernie es un desarrollador indie que crea juegos gratuitos breves en su tiempo libre (breves por filosofía, precisamente por ausencia de este) bajo el sello Fallen Angel, que publica en su web personal Origami Hero. Tiene en su haber unas cuantas aventuras gráficas notables. Pero donde más destaca Bernie es en sus juegos plataformas; muy encantadores, ambientados en su propio universo: The Darkside.
La serie sobre The Darkside se compone de tres juegos: A game with a Kitty (“Un juego con un gatito”), AGwaK2. Darkside Adventures (que viene a significar A Game with a Kitty 2), y Stargirl and the thief from the explonded moon. (“Stargirl y el ladrón que vino de la luna que explotó”). Ya sólo por los nombres se percibe que estamos ante unos juegos de temática y humor absurdo, pero en los que su autor ha ido desarrollando un universo propio, muy original e interesante.
En A game with a Kitty, encarnamos a una especie de gato fofo y vago; aparentemente bufón real de la corte, que es enviado a investigar unas torres que han aparecido misteriosamente por el reino. En su periplo tendrá que enfrentarse a los peligros naturales del reino, y además enfrentarse a los los siniestros planes de Glasses, un científico loco, con ambición de poder, que es sólo cabeza, pies y gafas.
El autor dice que es un juego corto realizado en dos semana, algo ciertamente impresionante, pues está muy bien diseñado, y tiene una dificultad que hará que pasárselo no sea una tarea trivial. El estilo de juego es en imitación a los grandes clásicos de plataformas de la Super Nintendo y la época dorada de Sega; aunque posee un estilo propio muy notable.
Para ser su primer juego publicado, Bernie tiene un gran sentido a la hora de crear juegos. Las rutinas de movimiento corren suaves e impecables, permitiendo a Kitty realizar maniobras espectaculares con ayuda de potenciadores de impulso, muelles y poderes que se van ganando conforme progresa el juego. Los efectos especiales, el feedback que se recibe al aplastar a un enemigo, la recolección de monedas… todo ello está realizado de forma impecable; y en su día podría haber pasado perfectamente por un juego comercial, superando con creces a muchos de la época. La única pega es el control: usa los obsoletos Mayúscula y Control, para saltar y correr, pero bueno, al menos no usa el combo Ctrl + Alt, que ese si que es mortal. El juego no permite redefinir los controles.
Tiene un estilo gráfico muy notable de colores vivos, consigue un universo muy carismático (no imita los gráficos de los juegos en los que se inspira, como suele ser habitual en los plataformas indies gratuitos). El apartado sonoro está a la misma altura que los gráficos. Y la música chiptune es excelente, realizada por el músico Rudy Fox. De hecho te recomiendo que entres ahora mismo en su web, dale al play en el álbum de A game with a Kitty, y continúa leyendo.
La estructura del juego es no lineal. Al igual que en Super Mario Bros, el mapa está semi-abierto y navegable dentro de un número discreto de fases, debiendo desbloquear (pasarse) las fases, o adquirir nuevas habilidades para poder avanzar a nuevas zonas del mapa. Además incorpora, lo que llaman los americanos backtracking: los nuevos poderes permiten volver atrás y re-explorar zonas pasadas para acceder a secretos y tesoros escondidos. Estos últimos son muy satisfactorios, premian la osadía o la curiosidad del jugador, colocando bolsas de monedas en lugares apartados y estratégicos.
Los escenarios son realmente interesantes, muy variados en cuanto a estructura, con mucha exploración vertical gracias al argumento de la investigación de torres. Además, dentro de cada fase, hay toda una sección de mundo bien desarrollada, con sus propias zonas bien delimitadas de forma lógica: el acceso a la torre, la entrada, una zona interior llena de trampas, plataformas móviles; interruptores que desvelan secretos; zonas acuáticas; buena utilización de enemigos variados por área, recodos, callejones sin salida, etc.
La recolección de monedas no es un elemento opcional. No es como los clásicos: un elemento que balancea recompensa/riesgo, como en el Super Mario Bros o en Sonic, a veces opcional. En A game with a Kitty es necesario recoger las monedas para poder pagar a ciertos personajillos para ganar nuevos poderes u obtener información necesaria para avanzar.
Cuando se consigue ascender a lo más alto de cada torre, allí estará esperando Glasses, al más puro estilo Robotnik de Sonic, como jefe final de fase; y que nos atacará cada vez con un artilugio diferente. De hecho, el primero encuentro es similar al patrón de ataque de Robotnik en la primerísima fase del primer Sonic de Master System. Todo un tributo.
Bernie destaca también por el humor sarcástico y algo cruel de sus guiones. Los textos del juego son ágiles y chispeantes, aunque será en la segunda parte de la trilogía en la que sus textos y diálogos brillen más, en A Game with a Kitty, hay momentos que nos sacará más de una sonrisa. Por ejemplo, al vencer la primera vez a Glasses, espeta a Kitty, “¡Te odio, gato estúpido!”. “No soy estúpido, sólo soy algo lento de mente.” En las sucesivas entregas de la serie veremos que al pobre Kitty lo tienen en muy poca consideración.
Aunque el juego tiene la posibilidad de continuar la partida de forma infinita a partir de puntos de guardado estratégicamente situados, la dificultad es elevada, y cada zona puede suponer un buen reto para la habilidad del jugador, ya que Kitty cuenta con tan sólo 3 corazones de vida; y morir supone tener que volver a cargar la partida desde el último punto de guardado; ya sea desde el mapa del mundo o desde dentro de una fase. Todo esto hace que no sea un juego fácil. Además las fases avanzadas suponen un gran reto para las habilidades de salto y precisión del jugador y, aunque gracias a la genial implementación de las rutinas de movimiento y los estupendos controles (mayúsculas y control aparte) podremos superarlas, las caídas al vacío suponen una muerte segura, y pueden ser motivo de más de una frustración.
Para ser la primera entrega de la serie, y para ser el primer juego del autor publicado, A game with a Kitty (pulsa el enlace para descargar), es ciertamente muy notable, un trabajo impresionante, que si no ha tenido mayor relevancia debe de ser por la torpeza publicitaria del autor. En definitiva, muy recomendable para todos los amantes de los plataformas que deseen probar algo fresco, original y divertido. La semana que viene veremos la segunda parte: AGwaK2. Darkside Adventures, en la cual, amplía notablemente el tamaño, las mecánicas de juego, y da forma al universo de la serie.
[...] 2“. Es el segundo juego publicado de esta serie realizada por el autor indie Bernie tras A game with a Kitty, que vimos la semana pasada. Aunque el título de AGwaK2 diga que sigue estando Kitty dentro de la [...]
[...] que el villano coincide con la descripción de Glasses, el primer villano de A game with a Kitty, y por tanto, argumentalmente Stargirl and the thief from the exploded moon es una continuación [...]
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