29 de Octubre, 2009
No me censure la obra
Publicado por: Alex Súbaru
Etiquetas: censura
Lo peor que le puede pasar a una obra es que en el momento de su publicación sea censurada, sea íntegra o parcial tal acción es semejante a la disección de una parte importante del autor, una situación que se sigue llevando a cabo a pesar de haber dejado atrás tiempos peores. Censurar, un verbo que restringe libertad.
“En un sentido amplio se considera como el ejercicio, por parte directa del Estado o por delegación en alguna organización o grupo ya sea de tipo religioso, politico o militar, para controlar la libertad de expresión – censura, Wikipedia”
Desde Pacman (Namco, 1979) hasta el caso de Dante’s Inferno (Visceral Games, 2010). Han pasado tres décadas, han cambiado los líderes, las modas, las ideologías, pero aún así, la tijera censuradora sigue los dictámenes de una dudosa justicia que amputa la obra del desarrollador. Cada año, los videojuegos evolucionan, aumenta el realismo y la censura está más definida. Olvídense del PEGI, no recurráis a la razón de un videojuego creado para adultos, si podemos eliminar todo rastro de contenido inapropiado para nuestros hijos mejor, así podrán seguir jugando a lo que les plazca.
La historia de Carmageddon (Stainless Games, 1997), en mi mente juvenil quedó marcada. El objetivo del simulador de conducción era terminar la carrera o destrozar el bólido del contrincante, aunque un añadido más provocó la censura total en algunos países y la creación de una nueva versión donde los civiles inocentes se transformaban en aburridos y monótonos zombies. Una ráfaga de flashes cubría la escena sangrienta en Manhunt 2 (Rockstar, 2007) tal efecto eliminaba las escenas gore que tan famosa hizo la primera parte del videojuego, sin embargo, al igual que en el simulador de coches, sucedió lo esperado. ¿Qué ocurre cuando un cartel ordena que no se pulse el botón? que en ese momento ese pulsador perderá color tras la cantidad de impresiones dactilares que le viene encima. Que lo prohibido atrae no es algo que nos sorprenda, eso mismo tuvieron que pensar las desarrolladoras de los dos anteriores videojuegos porque gracias a tal censura, serán recordados eternamente.
Sin embargo, independientemente de las ventas otorgadas por dicha censura, el problema persiste. Aún no comprendo como es posible que se hable de eliminar el trabajo realizado únicamente porque va en contra de la ideología del poder gubernamental de un país y/o de la moral de la sociedad. El hecho de existir clasificaciones como el PEGI o cualquier otra distinción entre productos para menores y adultos, debería de ser la única razón por la cual permitir al cliente apto consumir ese tipo de productos. Si realmente las tiendas y tutores de los consumidores menores se tomaran en serio los consejos establecidos, no debería de haber ningún conflicto.
Esta semana, los lectores vaticinaban la censura en el videojuego Call of Duty: Modern Warfare 2 (Infinity Ward, 2010), tal idea salió de un polémico video donde se veía como el jugador provocaba sin motivo aparente un genocidio en una estación. El motivo no fue originado por la desagradable escena sino por la idea de un futuro terrorista que puede recrear la escena en la vida real. No sería la primera vez que se utiliza un videojuego para practicar el modus operandi de un genocidio, de hecho, se rumorea que el atentado del 11 de Septiembre no dista de ser el final de una serie de prácticas de vuelo en el simulador Flight Simulator (Microsoft, 1982).
El miedo de que un psicópata aprenda del realismo de los juegos para provocar un atentado de similares o incluso mayores consecuencias es tan superflua como saber que un psicópata al no diferenciar lo que está bien y lo que está mal podrá utilizar cualquier medio para hacer daño, sea un videojuego, un libro, una película, un relato contado por su madre o un simple dibujo. No hay que darle más vueltas, la censura es mucho peor que la escena explícita que recrea el videojuego, nadie nos obliga a jugar esa escena, pero sí pueden eliminarla.
Claro y alto, no me censure mi obra.
[...] expreso mi humilde opinión. Si hace unos días en la sección de Game Art comentaba sobre el gatillo fácil que tienen algunos de censurar los videojuegos violentos, esta situación lo agrava todo. No estamos hablando de prohibir que no los jóvenes sino me [...]
Almenos aquí no llegará el L4D2 censurado por ejemplo, no como en Australia!